8. TWITTER Y LOS MEDIOCRES.


Tengo una cuenta anónima de Twitter. Hace no mucho opiné sobre un tema y comenté qué estudios universitarios tenía y dónde estaba trabajando en la actualidad. No pretendía usar eso como principio de autoridad, sino para señalar que eso de lo que estaba opinando era mi campo de trabajo, mi especialidad. Unos días más tarde encontré comentarios en los que me llamaban fake. Decían que me estaba inventando que había estudiado eso (les parecía una carrera demasiado complicada) y negaban que de verdad yo trabajara en la empresa de Pasadena en la que trabajo porque es muy difícil trabajar en dicho lugar. Este es el pensamiento de los mediocres. No digo que Twitter no esté lleno de gente que se monta la película sobre quién es, pero es muy de mediocres creer que como tú jamás lograrás ciertas cosas, nadie puede haberlas logrado. Por otro lado, algunos de los que me estaban llamando fake y rebatiendo mis ideas en mi cuenta anónima habían dado RT a artículos míos publicados en una prestigiosa publicación online. La verdad es que es de risa. Y trataban de rebatirme ciertas ideas con unos conocimientos adquiridos en wikipedia. 

En este mundo de mediocres, todos opinan sobre todo, aunque no tenga ni idea de nada.